¡Hola a todos!
Este blog será utilizado para contar las disversas cosas que se le vayan ocurriendo a una chica que empezará a cursar el grado de Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos, o sea, yo.
Teniendo en cuenta que no soy de Madrid, que sólo he estado cuatro veces allí, que no conozco a nadie, etc., puede ser una experiencia interesante.
Para abrir boca primero está la odisea de conseguir que te admitan en la universidad, porque, tras un máster para saber cómo demonios entregar bien los papelechos de la matrícula del diablo, a los pocos días te mandan una carta diciéndote que no te admitieron porque estabas fuera de plazo. Perfecto, pero es mentira. ¿Qué haces ahora? Pues llamas por decimonovena vez a la universidad, y cuando consigues que alguien te atienda, te dicen que tienes que redactar tu misma un escrito diciendo el por qué no te admitieron. En ningún momento te dicen que tienes que enviar algún otro papel más. Entonces vas tú toda ingenua, redactas la cartita, vas a correos, te clavan un pastizal por enviarla certificada y como que te relajas un poco.
Luego, el último día de plazo, se te ocurre la brillante idea de entrar en la página de la universidad. Y cual es la sorpresa que ves que tenías también que haber enviado nosecuantos papeles más. Te entra el pánico. Llamas a la universidad, no te coge nadie (para variar), y tras mucho correr por tu ciudad (al ciber, a la subdelegación del gobierno, a correos…) envias toda la documentación in extremis (al parecer a los diez minutos de que la señora hablara conmigo se les ocurrió la genial idea de publicar unos impresos para cubrir la reclamación).
Esperas una semana, hasta tienes pesadillas pensando que todos tus amigos ya saben dónde irán y tú no, y no te envían la confirmación. Hasta que hoy se me ocurrió la genial idea de volver a llamar, y sí, estoy finalmente admitida. Bien.
Llega la segunda odisea. Las becas. Las llamadas becas de movilidad. En ellas tienes que poner residencia durante el próximo curso, pero no sabes si te podrás ir si no te dan la beca. Perfecto. Además la tienes que entregar en la propia universidad.
Llega el momento de hacer la prematrícula. Y otra vez te piden el domicilio durante el curso.
Me parece que mañana voy a volver a llamar a la facultad, me van a odiar y ni siquiera me conocen.
Y finalmente, la cuestión más importante, ¿dónde diablos voy a vivir? Si alguien conoce alguna residencia cerca de Fuenlabrada, o mismo en Madrid, estoy abierta a sujerencias, aunque como este blog se acaba de abrir, dudo mucho que alguién lo lea a tiempo.
Creo que me tocará viajar a Madrid esta semana para dejar todo medianamente atado, porque las coballas humanas que somos los que entramos con Bolonia empezamos en Septiembre, y no es plan llegar el día diez y no saber qué hacer con tu vida a la hora de comer y dormir.
De todo esto se saca que es más dificil irse a Madrid a estudiar que sacarte un máster en dirección empresarial.

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