Bueno, ya es oficial, estoy en Madrid, y esta vez para quedarme.
Finalmente creo que no me quedará más que aguantarme con el turno de tarde en la Universidad, pero bueno, es un turno bastante decente, con poquitas clases.
Ya tengo piso, al fin lo conseguí. Mi compañero, con el que me iba a ir, me dejó tirada hace unos cuatro días, diciéndome que su madre le había alquilado una habitación que le gustaba a ella con la excusa de que es la que pagaba. Entonces me vi a principios de Septiembre sin piso y sin vistas de tenerlo. Mi madre, tan maja ella, metiéndome presión para que consiguiera uno lo antes posible, porque necesitaba la copia del contrato de vivienda para presentar la beca (becas que por cierto no salen hasta Enero o Febrero, cosa que no entiendo porque si tú pides una se supone que es porque no te llega el dinero para estudiar, pero por esa regla de tres, el primer semestre me lo puedo fumar porque no tendría dinero para pagarlo).
Llamo a la Bolsa de Fuenlabrada y me dan cinco números de teléfono para ir a ver dichos pisos. En dos vivían dos chicas, en otros dos chico y chica, y en el último dos chicas y un chico. Llamé sólo para ver al más cercano de chica y chico y al de las 4 personas. Todo esto fue sábado, día 5. Mi madre, muy así ella, me dijo que aprovechaba, y ya que tenía que pagar el mes entero me podía venir para aquí ya. Y yo, ilusa de mí, accedí, así que me puse a levantar toda mi habitación, a meterlo todo en cajas que no me iba a llevar vaciando todos mis recuerdos. Mi hermana, que es de la rama lista de la familia, vio la oportunidad de poder tener habitación propia, y me tocó vaciarla. Cogimos, me despedí de todo el mundo, todos mis amigos, a los que no veré en varios meses, mi perro, mi padre, mis hermanas, abuelos, tíos, etc. y emprendimos la marcha el domingo a las 10 de la noche, pues teníamos cita para ver ambos pisos a las 11 y a las 12 de la mañana respectivamente.
Pasamos toda la noche buscando emisoras con música, y cuando llegamos a la Sierra de Madrid, justo al llegar al túnel, decidimos ir por la general y ahorrarnos el dinero de la autopista, así que entre eso y que no encontrábamos la salida a Fuenlabrada desde la M-40, llegamos a las 5.30 de la mañana. Luego no encontrábamos la calle a la que teníamos que ir, la calle Málaga (para los que no lo sepan, los nombres de todas las calles en Fuenlabrada son de sitios, en plan ciudades, países…), y cuando dimos llegado intentamos dormir un poco, cosa imposible, pues era incomodísimo.
Desayunamos en un bar de por allí y a las 11 vimos el primer piso. Horroroso. Con eso está dicho todo. Pero era barato, así que si no hubiera encontrado en el que estoy ahora me lo hubiera quedado. A las 12 teníamos que ver el de 4 habitaciones. Una maravilla. Grande, luminoso, bonito… perfecto. Y por el mismo precio. Con deciros que a la una ya teníamos firmado el contrato y ya estaba desempaquetando aquí.
Bien. Una vez desembalado, llegué a la siguiente conclusión: empiezo las clases el 21, estamos a día 7. Mis compañeros de piso no llegan hasta el 15. ¿Qué hago yo aquí sola, sin nadie conocido, tanto tiempo? Entonces me llegó la inspiración jeje. Tengo un amigo que está estudiando en la otra punta de Madrid, así que hemos decidido ir de público al programa Sé lo que hicisteis, todas las veces que podamos, y apuntarnos a una agencia de extras para pelis, que yo ahora tengo bastante tiempo, y después lo saco de dónde haga falta.
Ahora son las 21.20, estoy tumbada en el sofá viendo el Eurobasket, llevo dos noches sin dormir y no tengo hambre. Y esto no os interesará lo más mínimo, pero es mi blog y digo lo que quiero en él.
Hasta otra.
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